Esta bahía, rodeada de belleza natural y protegida por el fuerte de Paimogo, del siglo XVII, cuenta con un pequeño arenal cuyas tranquilas aguas invitan a una zambullida refrescante.
Playa ideal para la práctica de la exploración subacuática, la pesca submarina o la pesca deportiva, es también sitio de pesca artesanal y su bahía es el puerto de abrigo de muchas embarcaciones.
Al bajar la marea, quedan al descubierto los antiguos viveros, testimonio de una actividad ya extinta.
-
GPS:
39º17´7"N - 9º20´17"W